Las expectativas de aumento salarial de los trabajadores municipales se vieron nuevamente defraudadas por el intendente Gustavo Martínez, cuando en su discurso en el inicio del nuevo período de sesiones ordinarias del Concejo Municipal decidió incurrir en falsedades en vez de hacer un anuncio que es largamente esperado.

Es evidente que la situación laboral y salarial de los empleados no forma parte de las prioridades del jefe comunal, quien desaprovechó una oportunidad única para dar un mensaje claro y necesario a la gran familia municipal.

Y lamentablemente decidió recurrir, como tantas otras veces, en datos alejados de la realidad y absolutamente inexactos para defender su gestión: no es vedad que haya otorgado bonificaciones a 3.500 trabajadores que estaban esperando ese beneficio hace 5 años, la verdad es que había beneficios en trámite, pero de la última tanda de empleados que pasaron a planta a fines del 2019, es decir que si había una mora era de su propia gestión, y tampoco es real que hayan sido 3.500.

Mientras la totalidad de los trabajadores estatales del Chaco ya conocen su pauta salarial para el presente año, o al menos se encuentran en discusiones paritarias, la Municipalidad de Resistencia no convocó al gremio ni ha respondido a los pedidos públicos y formales en tal sentido, desoyendo el clamor de los empleados que día a día ven disminuido su poder adquisitivo.

Desde su asunción el 10 de diciembre de 2019, Martínez no otorgó aumento salarial alguno en el marco de la ley, solamente otorgó una suma fija no remunerativa ni bonificable, lo que constituye una verdadera afrenta a la dignidad a los trabajadores.

Exigimos la apertura de las discusiones paritarias ya, y que el Ejecutivo Municipal presente con una oferta digna para nuestros salarios congelados y devaluados y que decline en esta insensibilidad crónica que mantiene con quienes son el verdadero sostén de las políticas públicas.