La ingeniera agrónoma Nara Cecilia Schahovskoy, becaria doctoral del Convenio de Vinculación entre Conicet y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), realizó una pasantía en el Laboratorio de Pesticidas de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Balcarce durante diez días. El objetivo de la pasantía fue capacitarse en la obtención de información a través de técnicas e instrumental no disponibles actualmente en la EEA Sáenz Peña

La ingeniera Schahovskoy, como parte del desarrollo de su tesis doctoral, analizó en el Laboratorio de Pesticidas de la EEA Balcarce, muestras de suelo de huertas de la provincia de Chaco en busca de presencia de glifosato, ampa, imidacloprid y clorpirifos en dichos suelos. Estos análisis son parte del trabajo de tesis denominado “Calidad de suelos bajo horticultura convencional y agroecológica”, que se lleva adelante en el marco del Doctorado en Recursos Naturales de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), bajo la dirección y codirección de las especialistas en suelo doctora Marcela Toledo de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Nordeste (FCA-UNNE) y de la ingeniera agrónoma Lidia Giuffré de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), con coordinación de la ingeniera agrónoma Julieta Rojas (EEA INTA Sáenz Peña) y forma parte de los estudios que se realizan desde el Departamento de Suelos sobre suelos de agricultura familiar.

Estos estudios tienen como objetivo generar información sobre la calidad de los suelos en huertas de la región y generar sistemas de evaluación para que los pequeños agricultores familiares puedan determinar el estado de sus suelos y los efectos de las prácticas de manejo en los mismos. En Balcarce, Schahovskoy trabajó bajo la dirección de la doctora Virginia Aparicio, experta reconocida internacionalmente en el área de contaminantes en suelos, con colaboración del doctor Eduardo De Gerónimo. Además, colaboró con el equipo de trabajo, en toma de muestras de suelo, en colonia rural La Suiza, Buenos Aires, para un observatorio de Conicet.

Este tipo de intercambio es fundamental para el logro de trabajos integrales en el área de suelos y la obtención de información a través de técnicas e instrumental no disponible actualmente en la EEA Sáenz Peña y, además, generan vínculos que promueven la producción científica original y necesaria en la región.

DIARIO LA REGION.-