Aumenta cada vez más el número de personas que se acercan a los centros de testeo por presentar síntomas o por ser contacto estrecho con algún infectado de COVID.

Solo en el último día se llegaron a analizar más de 3.200 hisopados en la provincia.

La situación es apremiante. Los números de testeos no bajan, y las filas en los centros de hisopados siguen siendo interminables, en medio de esta segunda ola que está golpeando con fuerza a nuestra provincia y a todo el país.

Este sábado, Chaco sumó 601 casos nuevos de coronavirus, después de toda una semana con cifras exorbitantes. Desde el miércoles no bajaron de 500, y hubo récord de positivos tres días seguidos.

Así también, cada vez más personas se acercan a los centros de testeo, como es el Consultorio de Febriles del Hospital «Perrando» de Resistencia. En las últimas horas, la fila de personas esperando hisoparse superó las cuatro cuadras. Y nada más en el último día se registró un récord de muestras analizadas, cifra que llegó a los 3.204 en toda la provincia.

Además, el sistema sanitario está en vilo: con el rápido aumento de los contagios, los especialistas prevén un colapso en poco más de una semana. La ocupación en terapias intensivas crece, quedan cada vez menos respiradores, y alarma el rango etario de los pacientes, cada vez más jóvenes.

“La sala de terapia hoy no es la del año pasado, donde estaba el señor adulto con obesidad, o el diabético descompensado. Ahora hay chicos atléticos que están con respirador puesto», había subrayado en Radio Nordeste el Dr. Hugo Pizzi, uno de los infectólogos más reconocidos de nuestro país.

«Estamos más complicados que en 2020”, dijo Pizzi. Y añadió que “el 35% de la población jamás nos ayudó, nos hicieron un daño irreparable”, incluyendo en este porcentaje a los jóvenes y al grupo duro de antivacunas.

Hoy día, en el Chaco hay 5.655 personas con coronavirus positivo, actualmente transitando la enfermedad. De ese total, 40 son pacientes en estado grave. Si bien los porcentajes de personas que se contagian y requieren ser hospitalizadas son muy bajos, los positivos confirmados en el día a día son demasiado elevados. «Tener ese número de casos por un tiempo prolongado terminaría colapsando el sistema sanitario en 10 días», dijo por su parte Alejandro San José, miembro del Comité Técnico de COVID en Chaco que asesora al Ejecutivo provincial.

El Hospital «Perrando» recientemente duplicó las camas de terapia intensiva con asistencia respiratoria mecánica en el Modular, pero aún así los porcentajes de ocupación siguen siendo significativos. Hasta este viernes, estaban en uso el 40 % de los respiradores y el 55 % de las camas en UTIs, no porque haya disminuido el número de pacientes, sino porque se aumentó la capacidad instalada.

En este marco, también hay que resaltar el número de fallecidos. Este sábado se reportaron nueve muertes por complicaciones causadas por el coronavirus. En abril, cuando comenzaba a verse el impacto de la segunda ola en Chaco, la ministra de Salud, Paola Benítez, había lanzado una fuerte advertencia al respecto: «El 80% de los pacientes que van a asistencia respiratoria mecánica por COVID-19 fallecerán», apuntó la funcionaria. Hoy en la provincia las víctimas ascienden a 1.161.

Las autoridades sanitarias coinciden en que la esperanza está puesta en la vacunación (en Chaco ya se aplicaron 300.000 dosis), pero debido a la gran demanda a nivel mundial, el ritmo al que se inmuniza a la población no es suficiente para disminuir el número de muertes a corto plazo.

Por ello, resulta imprescindible optar, en el mientras tanto, por utilizar como escudo los cuidados básicos como el distanciamiento social, la higiene frecuente de manos, el uso de tapabocas cuando estamos con otras personas y la ventilación de los ambientes. Estas normas, sencillas de cumplir, no solo cuidarán a la población de contagiarse, sino también acelerarán la vuelta a la «normalidad», que tanto añoramos.

Fuente: Diario21tv