Como los boy scouts o los bomberos, allí estamos las mujeres, siempre listas para hacer de socorristas todo terreno.

Las mujeres siempre estamos para colaborar, para dar otra visión o para apagar incendios (reales o imaginarios).

Siempre se destaca el rol que; una mujer al frente vino a “calmar las aguas”.
Fórmula de dos hombres siempre, de dos mujeres… aún no.

Como señala la resolución sobre la participación de la mujer en la política aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2011, “las mujeres siguen estando marginadas en gran medida de la esfera política en todo el mundo, a menudo como resultado de leyes, prácticas, actitudes y estereotipos de género discriminatorios, bajos niveles de educación, falta de acceso a servicios de atención sanitaria, y debido a que la pobreza las afecta de manera desproporcionada”.

Hemos tenido avances hacia la igualdad de género; uno de los indicadores que utilizan para ello es el porcentaje de mujeres que ocupan lugares parlamentarios.

Ejemplo de ello son los avances en los últimos años, provincias de nuestro país que han aprobado la paridad de género en las listas electivas como lo es en nuestra provincia; hablando del ámbito nacional tenemos de 72 senadores sólo 29 mujeres (40.3%) , en la cámara baja de 257 bancas, 106 son mujeres (41.2%); en el Chaco una cifra de 40.63% del total de las bancas que son mujeres.

Aunque las mujeres han logrado avances notables en muchas profesiones, la política no es una de ellas. Más allá de la conformación de las listas, el resto de los elementos del sistema electoral conspira contra el principio de paridad.

“El concepto de democracia sólo tendrá un significado verdadero y dinámico cuando las políticas y la legislación nacional sean decididas conjuntamente por hombres y mujeres y presten una atención equitativa a los intereses y las aptitudes de las dos mitades de la población.» Unión Interparlamentaria (UIP) 1992.
Sabemos que la participación de las mujeres influye en la política.

Las mujeres aportan a la política puntos de vista, aptitudes y perspectivas diferentes que ayudan a conformar el programa político.

Los cambios en la manera en que funcionan los parlamentos reflejan la influencia positiva de la presencia de las mujeres.
¿Cómo podemos tolerar una situación donde la democracia todavía no refleja la paridad entre los géneros? Es evidente que todavía queda mucho por hacer.