Fue presentado por diputados de diversas fuerzas y ya tiene más de 60 firmas de legisladores de todo el arco político. «Es un acto de reparación», dijo uno de sus autores.

Diputados de distintas fuerzas políticas impulsan en el Congreso un proyecto de ley para que se reconozca como veteranos de guerra de Malvinas a los conscriptos que defendieron el litoral marítimo patagónico -parte del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS)-, durante el conflicto con el Reino Unido en 1982.

«Reconocimiento moral e histórico a ex soldados combatientes de la guerra de Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur», se titula el escrito que fue presentado por los legisladores Marcelo Koenig (Frente de Todos), Luis Contigiani (Frente Progresista, Cívico y Social) y José Luis Ramón (Unidad y Equidad Federal), y que recoge un reclamo histórico de los TOAS.


El proyecto 0505-D-2021 contempla el reconocimiento como veteranos a los exsoldados conscriptos que «hayan cumplido las ordenes emanadas del alto mando militar de vigilancia y defensa de las costas del litoral marítimo patagónico, bases aéreas y puntos estratégicos, o realizaran tareas de logística, o sanidad por el conflicto, en el espacio terrestre continental perteneciente al Teatro de Operaciones Atlántico Sur». Actualmente ya cuenta con adhesiones de más de 60 diputados y diputadas de todo el arco político.

Protagonistas

«Nuestro proyecto está acotado, y de manera bien clara, a los soldados que tuvieron orden de operación. Por eso es una solución; está enfocado en dar respuesta a todos los problemas que tuvimos anteriormente para ser reconocidos. Este proyecto está bien hecho y tiene contundencia jurídica, por eso lo apoyan diputados de todos los bloques. Incluso hay siete que pertenecen a la comisión de Defensa. Es gente que está en el tema», explica a Ámbito Alejandro Martínez, integrante de Concertación TOAS, espacio que encabeza el reclamo.

Martínez integró el Regimiento I de Infantería de Patricios en 1982 y durante el conflicto estuvo apostado en Rada Tilly, Chubut. Fue uno de los casi 10 mil soldados abocados a la defensa del litoral marítimo, cuyo reconocimiento como veteranos existió hasta 1988, cuando fue revocado luego de los alzamientos carapintada.

Desde entonces los reclamos estuvieron atomizados. Además de tratarse de un tema sensible, también juegan detalles y cuestiones legislativas y hasta retóricas que tienen peso propio. Con el paso del tiempo, los TOAS lograron pulir las diferencias, unificaron posturas e hicieron masa en una causa común: “Este proyecto de ley tiene el consenso de todos los TOAS. No hay TOAS que digan ‘no, esto no es así, falta esto o lo otro’. Se hizo con documentación fehaciente que lo respalda. No está hecho por expresión de deseo o por algo que es un relato verbal. Todo lo que está estipulado tiene respaldo de documentos”.

“En 2015, cuando Cristina ordenó abrir los archivos, toda esa documentación que teníamos fotocopiada y sacada entre gallos y medianoche quedó blanqueada, pero el Ministerio de Defensa no lo actualiza. Sigue vigente el Decreto 509/88. Eso es un dique contenedor para nuestra justicia. Se dijo que si nos dan a nosotros lo que nos corresponde, eso hará que todos los soldados tengan la misma condición. Pero no es así, este proyecto está acotado a los soldados que tuvieron orden de operación”, añade Martínez.

Con respecto a las dificultades que atraviesan aún hoy, el dirigente explica: “Las resistencias vienen por intereses creados. En el 88 las FFAA bloquearon el ingreso de nuevos veteranos porque el presupuesto de esos veteranos se descontaba de lo que iba a las fuerzas. Era un gasto para el Ejército. Menos veteranos, más presupuesto para la operatoria. Eso era lo primario”.

“Si me preguntás ahora quiénes son los que se oponen, son los que manejan el sistema de reconocidos, presidentes de algunas asociaciones de veteranos. Dicen que ellos hablan por todos, y nosotros tenemos testimonios de que las bases no piensan como ellos. Tenemos firmas y veteranos que trabajan con nosotros. También hay asociaciones de veteranos que nos apoyan”, cierra.

Entre marzo y abril de este año, a 39 años del conflicto, Concertación TOAS realizó “La ruta del TOAS”, una caravana de más de 2.000 kilómetros que unió Puerto Madryn con Ushuaia, atravesando todos los escenarios continentales que formaron parte del teatro de operaciones. Esa actividad fue declarada de interés público por ambas Cámaras del Congreso, y también les valió reconocimientos de distintos municipios y legislaturas patagónicas.

Desde el escenario legislativo, Marcelo Koenig, coautor del proyecto, dijo a este medio: “Creo que hay que tomar a la cuestión Malvinas como un todo. El combate no solo ocurrió en las Islas, sino en todo el teatro de operaciones. Este proyecto se diferencia de otros porque plantea reconocer a aquellos conscriptos que estuvieron desplegados en el teatro de operaciones. Me parece que es muy importante esta distinción sobre el TOAS. Es un acto de reparación”.

En sintonía con Martínez, el legislador aclara las delimitaciones contempladas por el texto y afirma que “hay quienes creen que si sienta el precedente del reconocimiento a quienes estuvieron en el teatro de operaciones, tiene que ampliarse a todo el resto de los conscriptos de esa camada, lo cual me parece que es sustancialmente diferente una cosa de la otra”.

“No podemos decir que en el continente la situación tuvo las mismas dimensiones que en las Islas, creo que esto hay que dejarlo bien en claro para que no sean los propios soldados excombatientes que fueron a Malvinas los que resistan este reconocimiento”, aclara Koenig.

Y completa: “El proyecto está bien documentado. Ojalá que todos los actores involucrados comprendan el alcance que le estamos dando; que los soldados que fueron a Malvinas comprendan que este reconocimiento es justo y, al mismo tiempo, que también hay una diferencia entre lo que ellos atrevsaron, y los que estaban en el teatro de operaciones”.

Sobre este punto, el diputado peronista, que inició su militancia al calor de la guerra, diferencia tres situaciones: la de aquellos conscriptos que hicieron el servicio militar durante el conflicto pero no ocuparon posiciones en el teatro de operaciones; la de los conscriptos que estuvieron bajo orden de guerra en la Patagonia continental, dentro del teatro de operaciones, y la de los soldados y conscriptos que estuvieron en el frente.

«Son tres situaciones completamente diferenciadas, por eso presentamos el proyecto. Las resistencias tienen que ver con eso, con aquellos que dicen ‘si se les reconoce a los TOAS todo lo que se le reconoce a los que estuvieron en las Islas, parece que no hubiera diferencias’. Yo creo que hay diferencias, y que está bien que se las reconozca, pero sería injusto que la ley no reconozca que también estuvieron en el teatro de operaciones aquellos que estuvieron movilizados en el continente», sintetiza Koenig.

Respaldo

Durante la guerra hubo 17 muertos en el territorio continental reconocido como parte del teatro bélico. Desde allí se abasteció a las fuerzas en el frente, se lanzaron los ataques contra la flota real, se trató a heridos que eran evacuados de las islas, se interceptaron comunicaciones enemigas y se rechazaron avances británicos, como la operación “Plum Duff”, en la que un grupo de élite que aterrizó en helicóptero en la Patagonia para hacer inteligencia fue obligado a fugar hacia a Chile debido a la movilización de las fuerzas nacionales.

“Plum Duff” fue planificada como la cabeza de playa de una futura operación más grande, llamada “Mikado”, que nunca llegó a concretarse. La misma iba a consistir en un asalto británico a la base aeronaval de Río Grande, Tierra del Fuego, para asesinar a los pilotos argentinos y destruir los misiles Exocet y los aviones Super Étendart. Londres buscaba así frenar abruptamente las incursiones aéreas que causaban estragos en sus buques.

Trazando un paralelismo, y marcando las situaciones disimiles entre los países beligerantes, el periodista e historiador Marcelo Larraquy, quien abordó el tema en su libro «Malvinas: la Guerra Invisible» (Sudamericana, 2020), consigna que el Reino Unido reconoció y condecoró como veterano de guerra al personal desplegado en la Isla Ascensión, su principal base operativa en el Atlántico Sur durante el conflicto.

A modo de epílogo, el proyecto, que consta de 15 páginas, plantea: “De esta forma será el pueblo argentino quien en base a la verdad documentada podrá sacar sus propias conclusiones, y no quedar a la merced de interpretaciones u opiniones de algunos protagonistas o conocedores de las acciones bélicas. Entre todos podemos reconstruir la verdad y valorar las tareas de nuestros soldados, y será la mejor forma de honrar en debida forma a nuestros héroes”.

Fuente: Ámbito