Jorge Milton Capitanich parece vivir en un reino de fantasías similar al de Alicia en el País de las maravillas.

Cuando la corrupción golpea descaradamente, una vez más, la imagen de su gobierno, él se preocupa por salir anunciar un inicio de clases fantástico y maravilloso como si no existiera todo un caos alrededor de ese propósito.

Este jueves 25 de febrero se realizará la cuarta manifestación docente del año 2021, pero nuestro señor gobernador sigue abstraído frente a los reclamos de la docencia chaqueña.

Pero viviendo en una realidad paralela el susodicho sale a anunciar el regreso a clases presenciales para el 01/03 junto a cifras millonarias (como es de su agrado hablar), de un acuerdo con Nación para la inversión en la infraestructura escolar y la proclamación de una vacunación masiva de la docencia que se llevará a cabo desde el primer día de clases, acciones con las cuales reafirma su espíritu contradictorio e inoperante.

Parece olvidar Capitanich que tuvo todo el año 2020 para invertir en infraestructura y acondicionar los establecimientos a la nueva realidad que impone la pandemia.

Establecimientos que han sido abandonados de políticas de cuidado y de inversión en infraestructura porque su interés político lo ha llevado que se han preocupado por hacer proliferar instituciones nuevas, llámense escuelas de gestión social o escuelas privadas con recursos de la caja del ministerio de Educación, convenientes a sus intereses nefastos.

Más allá de esto, queda claro que las escuelas no están en condiciones, ni lo estarán, para la semana que viene, es decir, tantos docentes como alumnos tendrán que improvisar y harán lo que se pueda para paliar este virus y evitar su propagación en instalaciones escolares no aptas.

También anuncia que con acuerdo de los gremios se da inicio al ciclo escolar en esta fecha. En un intento de dividir a la docencia y confundir a la sociedad, ya que a los 5 minutos de su anuncio el frente gremial que agrupa los más importantes sindicatos docentes de la provincia, responden que con ellos no ha logrado ningún tipo de acuerdo. Se dedica a hablar de los problemas del salario docente, de la deuda con los mismos, sin mencionar montos ni números (claro es vergonzoso hablar de eso). Remarca su intención de resolver el conflicto pero no expone ninguna solución o alternativa.

A este discurso vacío, se le suma el anuncio rimbombante de la vacunación para docentes, resultando llamativo y contradictorio que se dará inicio juntamente con las clases. Por lo tanto, los docentes deberían ir a trabajar sin estar vacunados y sobre la marcha se verá cuando le tocará a cada uno su vacuna.

Todas acciones son improvisadas, tomadas a la ligera y sin un diálogo profundo y necesario con el sector docente.

“Llamado a la solidaridad del pueblo chaqueño”

Es imperante que en los tiempos que corren, los docentes podamos contar con el apoyo y acompañamiento de los padres y tutores de niños y adolescentes que deberán acudir a las aulas con todas estas cuestiones sin resolver. Ningún docente de la provincia niega la importancia y necesidad de la presencialidad pero la misma no puede llevarse a cabo bajo cualquier costo y menos puede seguir desconociendo la realidad del salario docente.

Esta es una lucha de todos, la defensa de la educación pública con docentes pagados dignamente, debidamente resguardado en su salubridad y con una infraestructura escolar capaz de sostener una presencialidad con el mínimo de riesgo para los estudiantes debería ser defendidos por por cada uno de los chaqueños.

“Anuncios y presión”

Nuestro gobernador realiza el anuncio de un acuerdo con un UPCP como victoria lograda. Es la misma propuesta que presentó a la docencia y que obtuvo una negativa y rechazo. No hay nada inocente en esto sigue intentando desprestigiar a la docencia y colocarla en un lugar que no nos corresponde.

Los docentes no somos seres ambiciosos y despiadados que no ven la realidad actual.

Por eso es bueno señalar a la sociedad que los sueldos docentes no son equiparables en monto total al de otros empleados provinciales, un docente que recién se inicia cobra un poco más de $12000 y con los años de antigüedad esta cifra no se incrementa demasiado. Ninguna familia puede vivir dignamente con estos ingresos que no significan el 50% de la canasta básica.

Coqui sigue corriendo detrás del conejo (la opinión pública) pero sólo en los aspectos que a él le conviene. Mientras la docencia corre la coneja, como dice el refrán, para llegar a fin de mes, tendremos que exponernos a enfrentar el cuidado y la enseñanza de niños y jóvenes por un sueldo que no cubre las necesidades básicas.