El Intendente Bruno Cipolini encabezó la ceremonia en homenaje al Padre de la Educación Domingo Faustino Sarmiento, y de la festividad por el Día del Maestro, en avenida 1 y calle 8 del centro de la ciudad.

En honor al Padre del aula se hizo presente la insignia nacional portada por alumnas de Cultura; y bajo la premisa de la educación que nos hace libres, se entonó las estrofas del Himno Nacional Argentino; seguidamente como homenaje a su legado, se continuó con el Himno a Sarmiento. Posteriormente, se depositó una ofrenda floral a los pies de su busto, acto en el que se destacó la juventud y la vocación diaria de los maestros y las personas que tienen como objetivo fortalecer la educación, para culminar con el simbólico minuto de silencio, por quiénes enaltecieron la patria y lucharon por sus ideales en su momento. Finalmente, se despidió el emblema patrio.

La docente Aurora Mendoza, en la toma de la palabra y reconociendo el contexto actual de pandemia, destacó el apoyo a  la educación, la ciencia y el trabajo que brindó Sarmiento agregando que, en este día, “también rendimos homenaje a cada uno de nuestros docentes que con decisión, empuje, esfuerzo, dedicación y estudio transitan cada día el camino de la docencia”, cerrando luego su discurso con el agradecimiento a sus pares por el aprendizaje logrado.

Domingo Faustino Sarmiento, hijo de doña Paula Albarracín y José Clemente Sarmiento, nació en San Juan el 15 de febrero de 1811; organizó el país con las bases de una Educación Pública, pasando a la inmortalidad el 11 de septiembre de 1888, por lo que se declaró posteriormente, la fecha como efeméride del Día del Maestro.

En esa línea, el profesor Eduardo Molina tomó la palabra emotivamente y expresó: “Estamos en vísperas de una fecha excepcional: ‘el Día del Maestro’. Y detrás de la efeméride, el recordatorio a uno de los hombres más fascinantes que alumbró nuestra historia argentina.”

“Don Domingo tenía un amor incondicional por este país que allá, a mediados del siglo XIX, había que inventar. Y él lo inventó en cada palabra que escribía”, continuó. “Y si consideramos que fue maestro, y presidente y gobernador y senador y militar y periodista, esa escritura era corregida todo el tiempo”, detalló además considerando el carácter de rasgos provocativos que tenía el maestro, surgiendo a veces la crítica social.

Llamando a la reflexión y evocándolo, el profesor Molina culminó el discurso: “Depende de todos y de cada uno de los argentinos de bien que habitan esta patria albiceleste retomar el camino que extraviamos hace décadas. Profesando esa oración laica que el Maestro de América nos legara: ‘Hombre, pueblo, Nación, Estado, todo: todo está en los humildes bancos de una escuela.’”

Para cerrar el acto, se entregó un reconocimiento a las educadoras Luisa Sánchez, María Margarita Barrios y Aurora Mendoza, apelando así a la lucha por la alfabetización que comenzó Sarmiento.

En la ocasión, estuvieron presentes, además, el diputado nacional Gerardo Cipolini, el presidente del Concejo Municipal Pedro Egea; por Gendarmería Nacional, el jefe del Departamento de Asuntos Internos, Comandante Mayor Marcelo Mayol del Comando de Región VIII; funcionarios del Poder Ejecutivo; y por la Regional Educativa IV, la directora Liliana Zárate y el secretario Ramón Romero junto a supervisores.