Atendiendo a los hechos ocurridos en el “Barrio Los Silos” de nuestra localidad el día viernes 11 de junio del corriente año, REPUDIAMOS todos y cada uno de los hechos de violencia que se vivieron, teniendo en cuenta que la violencia o ejercicio de la defensa por mano propia, es contraria a todo estado de derecho.

Es de público conocimiento lo sucedido, es por eso que REPUDIAMOS ENÉRGICAMENTE los hechos que terminaron con la muerte del joven Qom, Josué Lagos, nos solidarizamos con su familia y allegados, solicitando que con carácter urgente se esclarezcan los hechos, se determine y sancione a quien resulte responsable.

Así también, rechazamos los hechos vandálicos y violentos que tuvieron como resultado final el destrozo total del Destacamento Policial, ubicado en dicho Barrio.

De este conflicto devinieron actos violentos cuyos efectos también se trasladaron a las familias de los agentes involucrados, generando miedo y preocupación acerca de lo que podría suceder en el futuro a partir de estos hechos penosos, temiendo inclusive por sus vidas a raíz de amenazas recibidas.

Creemos que el Poder Judicial debe actuar reconociendo a cada ciudadano el derecho, que por imperio constitucional se les reconoce, como el derecho al debido proceso y a la defensa en juicio, con una justicia que actúe con celeridad y objetividad, garantizando el principio de igualdad consagrado por nuestra Constitución Nacional, así como por los Tratados Internacionales.

Las circunstancias vividas han llevado a nuestra ciudad a vivir en un ámbito de tensión y violencia, perdiendo valores como el respeto, la verdad, la tolerancia la solidaridad, los cuales son fundamentales e imprescindibles para la convivencia en sociedad, es así que como Juventud Radical a los gobernantes reclamamos y exigimos que como máximas autoridades y representantes del pueblo, dejen de lado el oportunismo político y los beneficios que de esta situación penosa quieren obtener, y sean agentes pacificadores, velando por la seguridad del pueblo, pregonando por la unión de la ciudadanía y el bienestar general, afianzando así la paz en la comunidad y asegurando todos los derechos que como ciudadanos argentinos nuestra Constitución nos dispensa.-