¿Qué debemos esperar del manejo de la pandemia por parte del gobierno? Los que no somos del mismo partido-frente que los que tienen el poder ¿Debemos ser críticos duros o debemos acompañar las medidas?

¿Nuestro sistema de gobierno mejoró desde el año 1983 a la fecha?

Demasiadas preguntas por responder.

La eyección del ministro Ginés González García de la cartera de salud, en medio del escándalo por el vacunatorio vip, no hace más que cerrar su, lamentable, gestión de estos 14 meses, donde arrancó mal y terminó peor; basta recordar cuando se negó a recibir, en enero del año pasado, al ex embajador argentino en China, Diego Guelar, quien le iba a adelantar lo que se venía con respecto al Covid- 19 y las declaraciones de que era poco probable que el virus llegue a la Argentina, porque China estaba lejos.

La vacunación de personas que no son esenciales es una barbaridad, sino tuviéramos 51.200 muertos, las respuestas y justificaciones de los que fueron beneficiados, serían graciosas. El primer responsable es el ministro, pero la actual ministra que asumió el sábado y era la encargada del programa de vacunación ¿No sabía nada? Cuesta creer que habiendo una partida de pocas vacunas se le “pierdan” 3.000.

Somos este menjunje de cosas que nos pasan, donde la velocidad le gana a la memoria, donde los errores son groseros, donde quienes nos gobiernan, hacen como que se preocupan; pero esta vez queda al descubierto lo que se hace y lo que no, las medidas polémicas y, lamentablemente, lo lejos que estamos de dar cierta previsibilidad ante tanta preocupación, dolor y muerte.

Nuestra aporreada Democracia y pisoteada Constitución, se alejan cada día un poco más, del sueño fraterno que arrancara en 1983. De primaveras rotas, a este lento, pero constante, peregrinaje a la decadencia. El gobierno nacional, hasta el momento, es incapaz de convocar a todos los sectores de la política en medio de una pandemia.

Necesitamos partidos políticos fuertes y consolidados, para que la Democracia mejore, se adapte y crezca en este frenético y cambiante siglo 21 (nada nuevo, es lo que sucede en los países donde la Democracia es tradición), si no hay un acuerdo amplio (al menos en algo), esto va de mal en peor. Se podría empezar con una convocatoria (sobre todo a los partidos de la oposición) para que controlen y monitoreen, de ahora en más, el sistema de vacunación de esta pandemia.

Hoy más que nunca estamos interpelados, las familias de los 51.200 compatriotas fallecidos nos dicen que no podemos errarle nuevamente.