Uno de los significados de la palabra moral, dice: “es un conjunto de normas, valores y creencias existentes y aceptadas en una sociedad que sirven de modelo de conducta y valoración para establecer lo que está bien o está mal”.

Venimos de crisis en crisis arrastrando algo bastante más complejo que un problema económico, haciendo lo mismo, sabemos cuál será el resultado.

Desde varios sectores se viene pidiendo una convocatoria, amplia, participativa y contenedora; claro que esto lo tiene que realizar el presidente, entendiendo que la salida de esta pandemia, en todos los aspectos, será peor que cualquier crisis que hayamos pasado. En lo económico, peor aún que el 2001.

Desde que comenzó este tema del Covid-19, dije que no hay que comparar por diferentes razones, pero principalmente, porque se tiende a usar esa comparación para descalificar. El presidente debe buscar el consenso en cuatro o cinco puntos básicos para acordar y eso debe ser acompañado por todos. Ahora bien debemos encontrar las coincidencias en los valores y las normas que rigen, o que deberían regir, en nuestra sociedad.

Buscar en que estamos de acuerdo (aunque suene elemental), sabiendo interpretar los matices y las diferencias, no hay otra alternativa. Sino vamos directo a estrellarnos, todos los indicadores y proyecciones económicas son nefastos.

La acción de proponer está en manos del presidente Alberto Fernández, ojalá que lo haga pronto, como instrumento para enfrentar este difícil presente y el futuro bien nublado que se avizora.