Cuando Juan Hipólito del Sagrado Corazón de Jesús Yrigoyen donaba su sueldo de profesor de filosofía, historia e instrucción cívica de la Escuela Normal de Maestras a la Sociedad de Beneficencia con destino al Asilo de Niños, pocos imaginaban que sería dos veces presidente de la República, siendo presidente también donaba su sueldo.

Era abogado, fue comisario, estanciero y profesor. En 1916 fue presidente, elegido por el voto secreto y obligatorio, convirtiéndose, de esta manera, en el primer presidente democrático de nuestro país, cargo que ocupó hasta 1922. En 1928 es elegido nuevamente presidente hasta 1930, año en que lo derrocaron, comenzando así 53 años de interrupciones a la democracia por golpes militares.

PRINCIPALES MEDIDAS Y LOGROS DE GOBIERNO.

Mantuvo la Neutralidad durante la Primera Guerra Mundial, pero reclamando a los países beligerantes de ambos bandos.
Fundó Y.P.F ( Yacimientos Petrolíferos Fiscales ).
Avaló la Reforma Universitaria ( gobierno tripartito de las universidades: Profesores, Estudiantes y Egresados ), dando la posibilidad a hijos de trabajadores de poder estudiar y recibirse en la Universidad, hasta ese momento solo destinada para las clases sociales altas.
Creó 3.000 Escuelas Primarias.
Creó 50 Institutos Secundarios.
Se reglamentó el Régimen Jubilatorio para empleados y obreros de empresas privadas de servicios públicos.
Creó el Patronato de Menores y el Régimen de Protección al Menor.
Reglamentó la Jornada Laboral de 8 Horas.
Decretó el Primero de Mayo como Feriado Nacional: ” Declárese día de fiesta en todo el territorio de la República”.

Naturalmente que me sentí atraído por el drama tremendo de los que nada tienen y solo anhelaban un poco de justicia. Ese poco de justicia que representa el mínimo de felicidad a que tienen derecho los proletarios de todo el mundo. Esta política liberadora, no fue, a pesar de ello, ni parcial ni partidaria, ni menos excluyente; se fundamentó en el bien común y dio estabilidad a todos los avances y al desarrollo económico y social de la Nación. Creí sacrílega la pretensión del régimen de querer eslabonar su pasado con la actualidad en el escenario de la República, dentro de un acomodaticio determinismo. No. Triunfaron mis ideas, mi concepción de la libertad y de la justicia, y las glorias y prosperidades futuras serán comunes, porque no trasuntan el triunfo de un partido político sobre otro, sino el triunfo de la Nación para bien de todos .
Hipólito Yrigoyen.