Desde que empezó esta pandemia del Covid- 19, ante la amenaza de algo desconocido, que venía arrasando en varios países, la dirigencia argentina toda y los habitantes del país, nos unimos, guardamos las diferencias en el cajón y apoyamos las medidas de diferentes maneras: acompañando las campañas de difusión del virus desde las redes sociales, cumpliendo con el aislamiento (cuarentena), respetando las medidas adoptadas por el presidente y el gobernador. Ahora bien, ser respetuoso no significa quedarse callado ante lo que consideramos que, a noventa días de esas medidas, son, cuanto menos opinables.

La cuarentena sirvió y sirve para que las diferentes campañas de difusión lleguen a toda la población y el sistema de salud esté lo mejor preparado dentro de un contexto que, claramente, no es el mejor; de ahí en más, hubo provincias que lo han hecho mejor y otras que no, como dije desde un principio no hay que comparar, porque es innegable que cada pueblo, ciudad, provincia o país, tiene su característica propia, pero sí podemos, como también lo dije, ver que han realizado otros y que nos puede servir para aplicar acá en el Chaco. Ser educado no significa ser sumiso, el gobernador se ha manejado mal, no planificó, no consultó ni formó equipos para esta pandemia, no se puede ser Infectólogo, Pediatra, Bioquímico, Estadista, Sociólogo, Periodista, cuando él es Contador.

Las idas y vueltas, no son nuestras, simples ciudadanos que observamos, atónitos, las marchas y contra marchas, rebajes y aceleradas de un gobernador que dijo que su propio gabinete no tiene experiencia para manejar la pandemia. En la semana varios integrantes de ese mismo gabinete, salen a cuestionar algunas expresiones de los diputados radicales. Las preguntas de sentido común que salen solas ¿A quién le creemos? ¿A los integrantes de este gabinete cuestionado por su propio jefe?

La información que trascendió de la directora del Hospital Perrando apretando a profesionales que lo único que solicitan es tener los elementos mínimos de resguardo y protección. Las colas de automovilistas y motociclistas para cargar combustible el lunes por la tarde – noche. La gran cantidad del personal de salud contagiado, los policías contagiados, la gente que no puede quedar en su casa porque tiene que llevar el pan a su mesa ¿Qué hacemos? ¿Nos enojamos con ellos? ¿Le echamos la culpa de la inoperancia a que las personas no cumplieron la cuarentena?

Capitanich y los funcionarios provinciales con refuerzos nacionales, por si fuera poco. Paseándose por toda la provincia viniendo de ¡¡ Resistencia y Capital Federal nada menos !!

Como dice el “Nano” Serrat en uno de sus temas:

Pensemos en el dolor y en la ausencia, a los que les tocó, lo que sienten sus familias. Ochenta muertos nos interpelan a diario. Pensemos.