El acueducto, que data del año 1978 y que tenía 20 años de vida útil, quedó obsoleto.

Los habitantes del pueblo en mayor o menor medida veníamos sufriendo, hace unos años, la disminución en el servicio de agua; primero con unas horas menos y ahora en una buena parte del pueblo, directamente NO TENEMOS AGUA. En mi caso particular, hace 13 meses que no tenemos agua potable, en el mes de mayo por una semana parecía que se había normalizado, pero no, nuevamente nada, absolutamente nada del vital elemento. Sabemos que esta situación no es en todo el pueblo, pero sí en gran parte de los barrios y una parte del centro. El barrio sur es uno de los más afectados.

Ésto trae aparejado varios inconvenientes y gastos extras, pérdida de tiempo y otro problema que no podemos medir (pero no nos queda otra), como la utilización de agua de pozo, perforaciones, etc. Al no tener agua potable, hay que solucionar el problema de manera individual: tengo un pozo, ese agua utilizamos para lavar la ropa, para el baño, para las tareas del hogar en general, hay que bombear, cargar en un tanque, agregar lavandina, esperar a que decante y luego subirla al tanque de arriba. Para tomar compramos, para las tareas de la cocina, un vecino generoso y solidario nos brinda un bidón de agua potable de 20 litros cada tres o cuatro días. Cuento esto porque nosotros podemos acceder, de alguna manera, al agua necesaria para poder hacer las cosas que, medianamente, se necesitan en una casa. Hay muchas personas que no tienen pozos, ni aljibes, ni perforaciones y tienen que realizar verdaderos malabares para procurar conseguirla.

Sabemos que la solución es el segundo acueducto, que vienen prometiendo desde el año 2004, primero desde nación (el ex presidente Kirchner en un acto en Sáenz Peña); luego tomó la posta el gobernador Capitanich (con fiesta del agua en la ciudad de Charata en el año 2009, incluida). Hubo inauguraciones parciales, y mentiras con estadísticas también, lo que no hay es agua potable. Llama la atención que, en el año 2021, el gobernador se enoje porque un vecino reclama agua.

Hace mención a la filiación política, como si fuera que por pertenecer a un partido político distinto del color político gobernante, tenés que callarte y aguantar el padecimiento que ésta problemática acarrea. Sabemos que Capitanich vive en una realidad paralela que él ha creado: en el Chaco cada vez vivimos peor y la falta de agua lo certifica ¿Cómo se puede pensar en una provincia con posibilidades de desarrollo si la gran mayoría de sus pueblos y ciudades no tienen un servicio de agua potable, confiable y eficiente?

Son muy lindos los anuncios, pero el que padece este problema sabe de qué hablo y el que no lo padece, seguramente lo entenderá: UN AÑO Y UN MES SIN AGUA.
Para finalizar, sin entrar en polémicas ni malas interpretaciones: LO ÚNICO QUE QUEREMOS ES PODER ACCEDER A UN SERVICIO EFICIENTE DE AGUA POTABLE.