El diario Página 12 fue fundado el 26 de mayo de 1987, por Jorge Lanata, en compañía de un grupo de escritores y periodistas que querían contar las noticias de otra manera y brindar otro tipo de periodismo (desarrollar el periodismo de investigación, suplementos innovadores, dedicar espacio diario a los derechos humanos).

No recuerdo el comienzo del diario, porque no llegaba al pueblo y yo iniciaba la escuela secundaria. Ya en la década del 90, estaba en Corrientes estudiando; Página era cita de lectura diaria obligatoria para todos los que militábamos en los movimientos estudiantiles; cuando se podía, lo compraba, si no, lo leía parado en el quiosco que queda (todavía resiste) en Avenida 3 de Abril y calle La Rioja; los muchachos que atendían me conocían, me dejaban que pueda disfrutarlo, ahí me enseñaron lo que, para ellos, era obvio: si vas a comparar el diario, nunca tiene que ser el primero de la estiba, porque es el que todos agarran para leer; y si vas a leer en el kiosco, gratis, obligatoriamente tenés que agarrar el primero para no estropear los restantes que pueden ser vendidos a lo largo del día.

En el mundo antes de internet, no era fácil estar informado, Página brindaba una información diferente, con más fundamento y tocando varios temas, cosa que los diarios tradicionales no lo hacían, además de darnos la posibilidad, a los que nos empezaba a picar el bicho de la literatura, de leer, por primera vez a: Soriano, Forn, Gelman, Rodrigo Fresán, Osvaldo Bayer, Tomás Eloy Martínez, Bonasso, entre otros. Los suplementos Radar y No, los esperábamos especialmente para enterarnos de lo que pasaba con la movida literaria y musical, el espacio que le daba a los derechos humanos era una novedad que servía para seguir conociendo casos de barbarie de la época más oscura y trágica de nuestro país.

Leer Página era una de las maneras de aguantar, militar, resistir, y organizarse ante el menemismo que se venía llevando puesto a muchos sectores productivos, generando una gran cantidad de desempleados, aumentando la pobreza, y con cambios educativos que se sabía que eran nefastos (hoy los corroboramos), con nosotros (los estudiantes universitarios y las universidades) no pudo.

Hay un tema de León Gieco que pinta, de manera extraordinaria, lo que era esa época “Los salieris de Charly”, en parte de una estrofa dice: “compramos el Página, leemos a Galeano / cantamos con la Negra, escuchamos Víctor Jara”. El diario nos identificaba y nos reunía, nos ayudaba y nos organizaba algunas ideas.

Los años pasaron, las desventuras y malos gobiernos continuaron, las decepciones políticas se comprobaban cada cuatro años. Página cambio de dueños, algunas de sus mejores plumas murieron, otros se fueron a diferentes medios. Llegó el kirchnerismo y el diario se enamoró de él: uno puede intuir, o incluso estar seguro del porqué de ese amor, pero en cuestiones sentimentales – amorosas, no se puede juzgar.

Recuerdo al Página de esos años, lo celebro y le agradezco, hizo mucho en tiempos duros y complicados.