El gobernador de Jujuy logró fue designado por unanimidad en la Convención nacional del radicalismo; el senador porteño se garantizó 6 de las 15 sillas de la nueva conducción

Tras una jornada cargada de negociaciones, Gerardo Morales fue electo hoy como nuevo presidente de la Unión Cívica Radical (UCR). El gobernador de Jujuy fue ungido por unanimidad como jefe nacional del radicalismo, tras cerrar una acuerdo con el sector que lidera el senador nacional Martín Lousteau. Tras pactar una lista de unidad, el economista fue elegido como vicepresidente segundo del comité nacional de la fuerza.

Como parte del acuerdo, Morales y Lousteau iniciarán un debate interno para lograr la reunificación del bloque de diputados de la UCR, que se fracturó la semana pasada tras la fallida negociación por el reparto de cargos. “No seríamos demócratas ni militantes de la UCR si no tuviéramos diferencias. La capacidad de diálogo nos permitió lograr consensos”, enfatizó Morales, quien se estrechó en un abrazo con Lousteau antes de subir al escenario. “Pensaron que iban a volar sillas en este plenario”, bromeó.

Morales llamó a cuidar la unidad de Juntos por el Cambio y ratificó que pretende que un candidato presidencial del radicalismo llegue al poder en 2023. A su vez, cuestionó con dureza al Gobierno de Alberto Fernández. “Tenemos que trabajar en un plan de gobierno para ofrecerles a los argentinos”, resaltó. Aunque reconoció que hay diferencias ideológicas con socios de la coalición opositora.

“Desde el radicalismo necesitamos hacer un aporte moderno. Tenemos que tener un plan desarrollista y productivo, que sea federal”, sostuvo. Y remarcó que no quiere una UCR “atrapada en las diez manzanas de la Capital”. “El plan de gobierno debe venir desde la periferia hacia el centro”, continuó.

En el plenario radical quedó establecido que la vicepresidenta primera será la bonaerense María Luisa Storani, mientras que el porteño Daniel “Tano” Angelici consiguió una silla en el Comité Nacional. Morales fue ungido presidente del partido y sucede al senador nacional Alfredo Cornejo, exgobernador de Mendoza y presente hoy en el comité de la calle Alsina. “Es y será un orgullo para mí haber presidido este glorioso partido. Me siento halagado de haber sido intendente y gobernador, electo por el pueblo de Mendoza. Pero más halagado me siento por haber sido presidente del Comité Nacional, el mismo que abracé con mi afiliación en 1983″, dijo Cornejo.

Según precisaron fuentes radicales, Morales avanzó el acuerdo con el sector de Lousteau, quien recolectó el apoyo de unos 40 delegados partidarios, y abrió una vía de negociación para que los 12 diputados de Evolución Radical, espacio que conduce Rodrigo de Loredo, regresen a la bancada de la UCR.

Con este pacto, el sector de Lousteau se quedó con seis de los quince lugares de la mesa de conducción de la UCR. Lousteau ocupará una silla, confirmaron a este medio cerca del economista. Además, el senador ocupará un lugar en la mesa nacional de Juntos por el Cambio en representación del radicalismo.

Morales, en tanto, se comprometió a rediscutir el reparto de autoridades en el bloque de diputados para darle lugar a los referentes de Evolución Radical. Alfiles de Morales prevén que la bancada podría unificarse en marzo. También se debatirá el “funcionamiento” de la bancada para que tengan protagonismo los “renovadores”. Así, la UCR intenta dar un señal de unidad tras el cortocircuito de la semana pasada.

Las negociaciones para acercar posiciones entre Morales y Lousteau se aceleraron durante las últimas horas. Los encargados de las tratativas fueron Ernesto Sanz, uno de los emisarios de Morales, los líderes de Evolución y los gobernadores. “Esto se cerró cuándo Morales y Sanz entendieron que se tenían que sentar a acordar con Lousteau y Yacobitti”, dicen desde el campamento de Evolución.

Fuente: La Nación