Lo aseguró Martín Giménez de la Cámara de Comercio de Resistencia. “Quiere mostrar que hacen algo, pero los beneficios quedan en la nada”, dijo.

La pandemia de coronavirus y la extensión del período de cuarentena, aún en su fase ‘administrada‘ en la que algunas actividades comienza a reactivarse lentamente, golpea con dureza a miles de pymes a lo largo y ancho del país; y el Chaco no es la excepción.

Si bien este ‘daño colateral‘ era previsible, teniendo en cuenta la virtual paralización de la economía, el escenario adquiere ribetes grotescos en los que los principales actores invocan actitudes solidarias que quedan en meras declaraciones cuando se analizan los resultados concretos de, por ejemplo, las herramientas lanzadas por el gobierno nacional para asistir a las empresas de menor escala.

Que la banca privada sea un engranaje importante en esta articulación no es sorpresa, pero sí que los mecanismos dispuestos para hacer cumplir las medidas en la práctica no sean los más eficaces, lo que hace desconfiar a los empresarios de la verdadera voluntad política que hay detrás de los anuncios.

‘Nos quieren hacer pelear con los bancos, pero todos sabemos que son unos tiburones, con lo cual, si la autoridad nacional del sector no toma cartas en el asunto y se pone estricta, estas ayudas a las pymes nunca van a llegar‘, advirtieron altas fuentes del sector que evidencian buena relación con los gobiernos provincial y nacional.

MALA INSTRUMENTACIÓN

“Me parece que no hay conciencia real de que las pymes generan el 70% del empleo privado en la Argentina y por consiguiente lo grave que sería que comiencen a cerrarse en masa”, reflexionó el titular de la Cámara de Comercio de Resistencia, Martín Giménez.

En este marco, entendió que “las medidas nacionales están siendo mal instrumentadas y esto hace que, por caso, con uno de los beneficios otorgados por el gobierno nacional como son los créditos a tasa del 24% hayan sido entregados en mayor medida por la banca pública (Nuevo Banco del Chaco y Banco Nación, en el Chaco), pero en la privada terminaron siendo destinados a los ‘mejores clientes‘”.

Al resto les piden requisitos imposibles de cumplimentar, como las ventas certificadas por Consejos que están cerrados por la cuarentena, cuando además estaban cerradas las propias entidades bancarias y no recibían documentación por vía electrónica. Si bien desde la Cámara admiten que los beneficios más concretos llegaron de la mano del gobierno provincial, entienden que está fuera de sus facultades instrumentar acciones para que las disposiciones nacionales se apliquen con un criterio más equitativo.

“Junto con la línea de crédito está la ayuda para pagar sueldos, por ejemplo, que tampoco pudimos utilizar”, advirtió Giménez. En este contexto, manifestó que “‘los anuncios están, las medidas son buenas, pero no se instrumentan como tendría que ser”.

Al analizar las posibles causas de esta realidad, Giménez fue tajante: “No creo que sea por fallas administrativas o burocráticas que esto no se cumpla en la práctica, nosotros ya no creemos en los Reyes Magos, acá hay un una intención clara de decir que se hace algo; pero después no se hacen operativas las disposiciones y no las podemos usar‘, lamentó.

DIARIO NORTE.-