Es otro aniversario de aquel inolvidable 2 de Abril de 1982, pasaron 38 años y Malvinas nunca dejara de ser un dolor vigente para los argentinos.

Este día debe ser de luto y reflexión, en el que debemos pensar en nuestro país, en nuestra patria y también en los más de 23 mil soldados argentinos que fueron llevados a combatir, una gran parte de ellos no mayor de 20, años sin ningún tipo de experiencia militar.

Nada es tan doloroso como la pérdida de vidas jóvenes, que tenían un hogar al que no pudieron regresar, familia y amigos que nunca los pudieron volver a abrazar y sueños y proyectos que no pudieron concretar.

Estamos hablando de 650 almas que están siempre presentes en la memoria argentina.

En esta fecha también debemos tener muy presente las dos caras de aquel conflicto: el coraje y la cobardía, o mejor dicho, los combatientes y los dictadores. Muchos dicen, acertadamente, que Malvinas es el ejemplo de nuestras miserias y fortalezas.

No debemos olvidar, renunciar ni perdonar, debemos siempre reafirmar la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur.

Nota de Opinión: Francisco Báez Torres