Tras las protestas de este miércoles en Salta, el Presidente encabezó el acto central por los 200 años del fallecimiento de Martín Miguel de Güemes.

El presidente Alberto Fernández encabezó este jueves en Salta el acto central por los 200 años de la muerte de Martín Miguel de Güemes y durante su discurso juró en memoria del general que trabajará «por la unidad de los argentinos» y pidió «hacer patria» rechazando «el veneno de la corrupción que proponen los poderosos».

El mandatario, que había llegado el miércoles a la capital provincial en medio de una fuerte protesta, dijo sentir «una admiración desde siempre» por el caudillo, que fue un actor central en las luchas por la independencia y que murió el 17 de junio de 1821, y realizó un juramento ante los soldados «infernales».

«Hoy es un día propicio, a 200 años, para que yo le jure al general que en medio de la pandemia voy a trabajar incansablemente para que la salud de cada argentino esté preservada, que su muerte no ha sido en vano y voy a trabajar por construir un país federal donde el norte no sea olvidado», comenzó Fernández su discurso.

Y siguió: «Quiero jurarle que voy a trabajar con los 24 gobernadores porque es lo que el imperativo del tiempo impone. Quiero jurarle que voy a trabajar para que rápidamente nos vacunemos todos, para que cada argentino deje de vivir con el miedo de que un virus se meta en el cuerpo y complique su salud o termine su vida. Quiero jurarle que voy a trabajar una y otra vez por la unidad entre nosotros. No es tiempo de disputas, de perder tiempo en debates estériles, es tiempo de unir esfuerzos, de construir el país que nos debemos».

El mandatario también destacó que Güemes hizo patria y llamó a recordar su legado «en momentos como estos tan tremendos, horribles, donde la enfermedad y la muerte acecha».

«Hacer patria es hacer justicia, es reclamar igualdad para todos, hacer patria es tener convicciones y que nunca sean vulnerada por los poderosos que intentan comprarlas. Hacer patria es rechazar el veneno de la corrupción que proponen los poderosos», sentenció.

Insistió el Presidente que también ser patriota es entender que cuando no hay unidad «solo el malestar, la pena y la angustia terminan ganando», y reclamó «mirar mas allá de la frontera para entender que la patria no termina en los límites geográficos del país, hay una más grande que es la de América Latina».

Fernández, que antes del acto visitó la Catedral Basílica de la capital provincial, había llegado a Salta en la noche del miércoles, en medio de una fuerte protesta.

Fueron bocinazos y cacerolazos por la avenida Belgrano de la capital provincial. Mucha gente se hizo escuchar desde sus autos y también hubo cientos de salteños que al grito de «que se vaya» se sumaron a pie a pesar de la sensación térmica de 0 grados.

La protesta fue convocada por las redes sociales y se hizo escuchar en el centro de la Ciudad.

El martes último, el presidente había tenido que suspender una visita a Pergamino debido a una protesta convocada por productores rurales. En esa oportunidad, Fernández iba a encabezar el acto de inauguración del tramo Fontezuela de la Ruta Nacional 8

Fuente: Clarín