El día 15 de abril del corriente año, el Consejo Directivo de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional del Nordeste, mayoritariamente tomo una decisión totalmente anti democrática, definiendo la postergación de las elecciones de los diferentes claustros docentes, graduados y no docentes; y en consecuencia a esto la prórroga del mandato de las autoridades del decanato.

Claro está que una vez más quedan expuestas las artimañas y excusas vanas de actores que lamentablemente siguen existiendo en el seno de nuestra Universidad y que tienen como única prioridad mantener sus espacios de poder sin una idea clara sobre cual sería su función pública.

Acción lamentable, ya que las Universidades debe estar colmada de mentes abiertas y pensantes que tengan como objetivo común la generación del conocimiento para que sea transmitido a la sociedad generando su desarrollo.

En la FAU desde hace años se vienen acrecentando las problemáticas instituciones, políticas y académicas, lo cual se profundizó desde el momento en el que empezamos a transitar este nuevo contexto que nos deparó la cuestión sanitaria causada por la pandemia del COVID-19 (Coronavirus).

Lo mas llamativo es que todo esto se dio bajo la misma línea de gobierno en el decanato, y hoy son los mismos que nos traen como argumento que esta decisión la toman con el animo de remediar todas estas problemáticas, rara argumentación de personas que conducen una institución, «genero los problemas, pero con slogans y discursos insostenibles vengo a proponerte la solución».

No va mas, necesitamos darle otra impronta a la FAU, necesitamos recuperar ese prestigio que siempre nos caracterizó, es por eso que llamamos a todos los actores de nuestra comunidad universitaria a que pongan su mirada en esta situación y hagamos ver a la sociedad como lamentablemente aún en las casas de altos estudios siguen existiendo personas que en sus intenciones solamente esta la necesidad del poder por el poder mismo, dejando de lado todo el sentir y finalidad que tiene una institución Universitaria. Porque esa unidad nos va a dar la fortaleza para de una vez por todas eliminar el flagelo secular de la ineptitud y vicio de poder que limita a nuestras universidades poder seguir avanzando en la construcción de conocimiento.