Corrientes, la primera provincia argentina en pasar a fase 5 dentro en la actual situación de emergencia sanitaria por declaración de pandemia a causa del SARS-CoV2 (causante de la enfermedad COVID–19), ya dispone de la apertura de comercios, bares, gimnasios y restaurantes, posibilitando ello además de un regreso progresivo de la actividad comercial, un respiro también de esperanza frente al descenso drástico del consumo que castiga con fuerza, no solo a la provincia de Corrientes, sino también a todos los argentinos.


Dentro de este escenario de flexibilización progresiva, las empresas dedicadas a los juegos de azar parecen ser entes relegados a una dilatada consideración para su regreso.

Finalmente, y en consideración a que otras provincias del territorio argentino como Tucuman, San Juan, Santa Cruz, etc. han abierto sus puertas a la actividad de los juegos de azar.

Las empresas dedicadas a este rubro, cuyas sucursales se encuentran en el interior de la provincia, en ciudades de menos de 80 mil habitantes, en las cuales no se encuentran casos activos de coronavirus y que trabajan en conjunto con ALEARA, sostienen que cuentan con procedimientos y dispositivos específicos de actuación sumamente detallados y completos para adaptarse a la situación de emergencia sanitaria, ofreciendo medidas de bioseguridad acordes a los parámetros más estrictos tanto para el personal como para los clientes.

Representantes del sindicato informan que no es solo una cuestión lucrativa, sino de mayor peso aún, el serio compromiso de las fuentes de trabajo de todos los colaboradores dedicados a este rubro, actualmente inactivos, con mas de 100 dias las salas cerradas y con la reducción de los sueldos a los trabajadores se les hace muy difícil sostener la economía en sus hogares, son momentos muy angustiantes para las familias que viven de nuestra actividad.
DAVID G. SUAREZ
Sindicato de Trabajadores de Juegos de Azar (ALEARA)