El empresario sostuvo que el acuerdo para vender 10 cortes con 30% de descuento fue “muy malo” y remarcó que el precio “es muy caro por la categoría de la carne que se vende”.

Todo comenzó en las redes sociales, donde en las últimas horas distintos usuarios empezaron a viralizar fotos de los cortes de carne que se venden en el marco del acuerdo de precios populares que anunció el Gobierno. Lo que generó indignación fue la calidad y el aspecto de los cortes que, según las fotos de los usuarios, tienen más grasa que carne.

Quien se sumó a las críticas por el acuerdo oficial para vender 10 cortes de carne con 30% de descuento fue el empresario del sector Alberto Samid, quien sostuvo que «este arreglo es muy malo porque es carne de tercera categoría, son vacas muy gordas» y afirmó que «es un rechazo de exportación que ni los chinos la quieren».

«Es un precio muy caro por la categoría de la carne que es. La vendieron como carne de primera cuando es carne de tercera categoría», apuntó Samid, quien consideró que «se negoció muy mal» con los frigoríficos, por lo que el Gobierno «tendría que volver a negociar pero con un precio razonable de 250 pesos el asado y el resto a 300 pesos y nada más».

El autoproclamado «Rey de la carne» dijo en diálogo con radio FutuRock que «es preferible pagar 100 pesos más el kilo de carne y llevarse algo bueno y no ese tipo de carne».

«Ese asado lo venden a 400 pesos, pero el 50 por ciento tiene grasa y hueso, así que se está pagando 800 pesos kilos», criticó el empresario.

Y agregó: «La carnaza la han negociado a 500, 550 pesos, y no se puede decir que eso es un precio popular. No puede ser un precio popular cuando un obrero gana 1.000, 1.200 pesos por día porque quiere decir que está trabajando por dos kilos de carne. En un gobierno peronista no podemos decir eso».

Consultado sobre por qué cree que la carne aumentó tanto en el último tiempo, sostuvo que «es un problema ajeno» a la Argentina que se da porque «los chinos se abastecen de Latinoamérica y subieron todos los precios».

«Creo que con el nuevo gobierno de Estados Unidos van a arreglar con los chinos y van a volver a comprarle la carne a Estados Unidos que le compraban y van a dejar de ejercer esta presión tan fuerte y los precios van a bajar un poco», amplió.

Fuente: Diario Clarín