Por Dino Ortiz Melgratti, concejal de Resistencia por la UCR.

Nuestra querida Unión Cívica Radical cumple 130 años, debemos tomar ésta fecha tan emblemática como un punto de inflexión para poder cambiar las cosas en la Argentina, atravesamos una situación crítica a nivel nacional, tanto en lo social cómo en lo económico.

La UCR debe ser la que plantee una alternativa al actual gobierno, que lejos de sus promesas de campaña, sólo ha empeorado los índices de pobreza e indigencia en todo el territorio nacional, con números alarmantes que escapan a sus discursos armados para echarle siempre la culpa a otros o al contexto y nunca a sus propias incompetencias a la hora de gobernar.

Pero para que seamos una alternativa que los argentinos quieran elegir, debemos primero hacernos una fuerte autocrítica, puertas adentro y luego hacia la sociedad, contar con un compromiso militante que logre renovar al partido a los tiempos que corren y especialmente a las nuevas generaciones.

Sobre la autocrítica puertas adentro tomo como ejemplo lo que vivimos hace poco tiempo en Resistencia, donde tuvimos una elección partidaria para renovar las autoridades del Comité Capital, en ella resultamos perdedores pero sin embargo hicimos una excelente elección, tanto que superamos ampliamente el mínimo para integrar el Comité.

Creo profundamente que ésto lejos de generar diferencias logró algo anhelado desde hace ya bastante tiempo, despertar al partido, movilizar a los militantes de la ciudad, lograr que nuestra amada Casona Radical cobre vida nuevamente, y en gran parte creo fue gracias a nuestra candidata, Carina Aviersuzko, una gran militante que justamente mostraba éso, una mujer con décadas de trabajo incansable en pos del partido, representando a esos dirigentes que son los que verdaderamente se cargan al hombro las elecciones y que muchas veces son postergados por los circunstanciales conductores.

Apuntando la autocrítica a la sociedad debemos reconocernos con pocos liderazgos claros, más por conflictos internos que por falta de nombres. Otro factor clave es en muchos casos estar alejados de la juventud llegando a enarbolar hasta postulados muy conservadores, es verdad que un partido centenario puede caer fácilmente en eso, pero la UCR a lo largo de su historia ha sido fundamental en la obtención de derechos, tanto de las minorías como de las mayorías. No nos tendría que costar volver a esa senda.

Brindo por estos 130 años de historia, y me comprometo a hacer todo lo que esté en mi poder para que la Unión Cívica Radical sea nuevamente protagonista principal de la política Argentina.